En su tienda el general manda a llamar a sus oficiales.
La mesa frente a él, usualmente repleta de planos y pequeñas figuras de plomo, ahora solo contiene un mapa alegremente coloreado de rojo, con pequeñas manchas de azul salpicando por aquí y por allá.
-Caballeros, esta noche es nuestra noche.
La secretaria del general le sirve el té en su fina taza de porcelana con baño de oro.
-Las cosas no se pueden negar, la situación es insalvable.
Caballeros, esta noche es nuestra noche.
Libramos una guerra que nunca pudimos ganar, desde un inicio estábamos condenados al fracaso y aún así los arrastre a este remolino de muerte y miseria.
A sabiendas de que marchamos a nuestras tumbas seguras los he reunido para que sean conocedores del triste destino que nos depara la mañana siguiente.
Comprendo si son atrapados en un remolino de ira o remordimiento, están en su derecho a golpear con furia la mesa o a derrumbarse a llorar, no se les juzgará por esos actos.
Caballeros, esta noche es nuestra noche.
Libramos una guerra que nunca pudimos ganar, desde un inicio estábamos condenados al fracaso y aún así los arrastre a este remolino de muerte y miseria.
A sabiendas de que marchamos a nuestras tumbas seguras los he reunido para que sean conocedores del triste destino que nos depara la mañana siguiente.
Comprendo si son atrapados en un remolino de ira o remordimiento, están en su derecho a golpear con furia la mesa o a derrumbarse a llorar, no se les juzgará por esos actos.
Los que quieran retirarse esta noche son libres de hacerlo, no habrá juicios por deserción ni acusaciones en su contra. Estamos perdidos, es un hecho.
Esta noche no me presento ante ustedes como un general si no como un hombre, como un pequeño y temeroso humano que tiembla impávido ante la sola idea de que el final inminente avanza seguro.
Y he decir que no me arrepiento de lo que he hecho, que no me arrepiento ni un segundo de las decisiones que he tomado, que para bien o para mal los he guiado a este punto y que no me arrepiento de lo que soy ni de lo que me he convertido.
Esta noche es la ultima noche, esta noche no será precedida por un mañana, esta noche es nuestra noche.
Por eso he de remarcar que me alegra de haberlos conocido y que pase lo que pase permaneceré en pie, firme y decidido a enfrentar lo que aparezca.
Esta noche es mi noche.