Ayer por la noche (Vale, eran las 2 de la madrugada) miraba
entretenido episodios sueltos de South Park, entretenimiento barato y simple.
Grande fue mi sorpresa cuando encontré uno que me incentivo a escribir un
pequeño texto referente al tema.
En el episodio “Superdiversión” [Temporada 12, capitulo 7]
nuestros protagonistas acuden a un parque temático del viejo oeste; dentro de
este parque los trabajadores insisten en mantener el papel de simples pioneros
hasta límites insospechados.
Sin entrar en mayor detalle llega un punto en el que un
grupo de ladrones, escapando de la policía, toman el parque y secuestran a los
visitantes y trabajadores. Tras enterarse de que hay una salida cerrada por un
candado electrónico con contraseña deciden sacarle la verdad a algunos
trabajadores.
El primero, un herrero, muere en el afán de interpretar su
papel al negarse a revelar la información por desconocer la contraseña de un
aparato ajeno a 1864. A pesar de que los ladrones insisten y lo golpean el
hombre niega a romper con su papel y muere.
Acto seguido uno de los empleados, al ser amenazado, decide
cooperar con los ladrones y entregar la contraseña, pero es asesinado por el “jefe
del pueblo”, no con el afán de evitar que los ladrones escapen, sino que lo
hace para evitar que rompa su papel.
Tras otros tantos sucesos Stan (Uno de los protagonistas)
decide jugar al juego de roles, tal y como los empleados, en un intento por
obtener la información. .. Sorprendentemente lo consigue.
Justo al finalizar el episodio, cuando suena la señal de que
el parque está cerrado, los empleados festejan un día más de trabajo y vuelven
a actuar como personas normales.
Todo esto, lejos de hablar de la gracia del humor negro o lo
incomodo que puede ser el bromear con una toma de rehenes, me llevo a pensar en
un tema: ¿Qué tan lejos se lleva el rol? Y ¿Qué tan poco se toma en serio el
rol?
Esto último es de lo que me pienso ocupar esta vez.
Bien, comencemos por especificar: El RolePlay (Juego de
roles) consiste en interpretar el papel de un personaje ajeno al papel que
usualmente tiene la persona. Así pues, un oficinista puede convertirse en un
poderoso Paladín nivel 34 en un rol de mesa, en el invencible dovahkiin, nacido
del dragón en la saga de videojuegos Elder Scrolls o siendo bastante
pervertidos, puede interpretar el papel de un entrenador dentro de una fantasía
sexual; todo sea dicho.
El pequeño niño que juega con sus amigos a los aventureros
ya está haciendo una labor de juego de roles, la camarera que usualmente es antipática
tiene que interpretar un papel ajeno a su personalidad para trabajar, por poner
otros ejemplos.
Siendo que desde pequeños estamos habituados al juego de
roles hay quienes extendemos ese gusto a edades más avanzadas: En mi
adolescencia invente multitud de juegos de rol apoyado únicamente en dibujos,
recortes o en los mejores casos, presentaciones de power point.
Por si fuera poco me gusta interpretar el papel de los
nuevos personajes que desarrollo, eso me ayuda a comprender mejor sus ideas y
el rumbo de sus personalidades.
He visto jugar a juegos de interpretación por correo físico,
por e-mail, por foros, en persona durante convenciones y por supuesto, reunirme
con los colegas en casa de alguno para jugar un poco entre amigos.
En los tiempos recientes encontré el rol dentro de Tumblr,
aunque solo lo utilizaba como fuente de imágenes rápida y almacén de pornografía.
Pero hay algo que me corroe las entrañas: El juego de roles mal aplicado.
Con ello no quiero expresar que soy una eminencia en el tema
o que tengo la autoridad para corregir el comportamiento de otros, únicamente busco
exponer mi caso.
He visto interpretar a personajes pertenecientes a ficciones
ya creadas, es decir, a personas interpretando el papel de su personaje
preferido en X o Y serie. Del mismo modo me he encontrado con personas que
crean sus propios personajes (Llamados Original Character en este submundo) ya
sea ambientados en universos ajenos o propios.
De estos últimos hay una variedad de personajes, aunque por
lo general logro notar un exceso de Mary Sue y abuso de los tópicos en los
personajes, del mismo modo en que varios no se desarrollan en un contexto claro
y carecen de profundidad.
Sin embargo mi conflicto surge con las personas que
interpretan a personajes ya creados: Olvidan demasiado el concepto de rol y los
convierten en personajes completamente originales.
Así podemos ver que personajes caracterizados por su
valentía y estupidez en sus series originales se convierten en cobardes mimados
interpretados por algunas personas. O en seres completamente carentes de
inteligencia (Vease un zombie del universo de The Walking Dead) ser
caracterizados como personajes pensantes y con una personalidad desarrollada.
Esto nos lleva a un conflicto con el propio concepto del rol:
Después de todo la gracia de este juego consiste en interpretar tu visón del
personaje ¿Pero qué marca el límite entre interpretar el personaje y deformarlo
para tu uso?
Por tomar un ejemplo al azar: El personaje de Goku se
caracteriza por una inocencia cómica, pero también por un egoísmo profundo y un
valor que raya en la estupidez.
Si una persona tomase a este personaje y lo modificara a su
visión quedando como un guerrero metódico y calculador de pocas palabras
¿Seguiría tratándose del mismo personaje?
Las personas se toman algunas licencias al interpretar a su
personaje, pero hay quienes deforman completamente el concepto original
quedando en algo más cercano a un personaje original basado en la apariencia de
otro ya creado.
Jeff The Killer es uno de los personajes que mejor ejemplifican esto caso.
De un asesino serial más cercano a monstruo que a un humano paso a ser
caracterizado por un adolescente con profundos complejos.
Del afán original de aterrar a los lectores se ha convertido en un mero
objeto de la fijación maternal de adolescentes.
