miércoles, 11 de enero de 2012

De la naturaleza

"Es innatural lo inalterable, lo eterno, lo perpetuo, nada en este mundo es eterno, por lo tal el arte no es eterno, todo lo contrario, es de las cosas más efímeras que tenga el placer de conocer.

Daremos un ejemplo de tal condición de la naturaleza: Una montaña a los ojos de un hombre común es inalterable e inamovible, un coloso inmortal bajo cuya sombra vivimos, sin embargo no es inalterable ni eterna, tanto dentro de ella como por fuera una serie de cambios tan minúsculos que no logramos percatarnos de ellos (teniendo en cuenta la condición de la montaña, quizá si los hombres pudieran vivir siglos se darían cuenta de esos cambios que ocurren).

Más innatural aún seria que las cosas que ya se han transformado regresen a un estado anterior, lo más cercano a lo que podrían aspirar es a llegar a un estado tan similar que la diferencia sea tan minúscula que no se note (como en la montaña).

Un ejemplo de esto es el árbol (como mi viejo amigo bárabol de quien les hablare después). Estos seres de enorme paciencia pierden sus hojas con cada invierno, entrando en un sueño estival del que despertaran con la llegada de las primeras lluvias cálidas. Retomando el tema los árboles recuperan su follaje pero no sera el mismo, puede que sus hojas sean iguales para nosotros, pero un entendido en la materia o un observador meticuloso en sus ratos de ocio descubrirán que los mínimos detalles diferencian unas hojas de otras"
Dicho a Francisco, el Hombre

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