El amor, los encuentros y las separaciones, no significan nada para mí.
Quizá solía ser de esa manera fría y obtusa de vivir mi vida. Sin embargo el paso de los años no perdona la deuda contraída con el paso del tiempo, se acrecentaba cada día, cada segundo de mi vida, no parecía disminuir y por el contrario se convertía lentamente en un monstruo frente a mis propios ojos incrédulos que no hacían nada por impedirlo.
Que yo me fui, eso está claro, pero tu recuerdo no se va…
Construí esta fortaleza de soledad para refugiarme del sufrimiento que representaba estar a tu lado, como un lobo que se separa de su manada para lamerse las heridas en una remota cueva alejada de los suyos.
-Adiós mi corazón.
Aún esas palabras resuenan dentro de mi mente, el recuerdo de la separación es antídoto y veneno para mí, siento que mi corazón se resquebraja.
Caminando por la calle noto cuanto ha cambiado desde esa última llamada; ya no hay café, ya no hay chicas coquetas por la tarde, el viejo dueño hace mucho tiempo que se fue en busca de otras oportunidades… ella… después de todo solo vivíamos juntos, no tenía responsabilidad de quedarse. Inclusive los amigos se han marchado y los foros han cambiado tanto que ya no los reconozco, pero me sigo conectando a la misma hora.
Después de todo la chica que me gusta está ahí, siempre a la misma hora, o al menos lo estaba, parecía que estar juntos era tan sencillo pero nunca me percate de la traición de la que era parte, planes maquinados por una juvenil mente perversa y de los cuales fui participe.
Mi habitación es un asco, hace tanto tiempo que no limpio esta guarida en la que me resguardo:
Cajas viejas repletas con el conocimiento adquirido y olvidado.
Libretas con textos pretenciosos que imitaban algo similar a una historia.
Una copia de mi único libro, ultima sobreviviente de la gran quema de libros y libretas de nuestra primera separación, cuando tenga tiempo me encargare que se reúna con sus congéneres en el limbo del olvido perpetuo.
Un móvil roto y sin batería…
Inmediatamente me lanzo a mi escritorio y saco un par de herramientas de relojero y un viejo cargador roto unido con cinta adhesiva a punto de despegarse.
Tras arduos intentos de repararlo lo pongo a cargar rezando porque aún funcione.
Click.
Un mensaje sin leer.
“Hasta nunca”
Un colega me invita a salir y embriagarnos un poco, uno de mis mejores amigos me invita a una fiesta, una amiga me pregunta ¿Cuando saldremos a pasear? Una vieja competidora tuya regresa de la indiferencia del pasado como una profecía que se cumple.
El amor, los encuentros y las separaciones, no significan nada para mí.
Sabiduria aleatoria gratis
martes, 22 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
Lobo y el gato en la viga
Mientras me paseaba por mis paginas de transito frecuente llegue por causales de la vida a TQD y me encontré con un tema digno de reflexión (desafortunadamente los adolecentes, animales descerebrados y hippster salieron a comentar sin argumento alguno que respaldara sus respuestas).
Gente, me da igual que me linchéis a negativos o comentarios bordes, pero lo que jamás podré comprender es os empeñéis en darle el mismo valor a un animal que a una persona. Si os diesen a elegir entre salvar a un gato callejero o a un completo desconocido de una muerte segura, ¿qué haríais? TQD
Leyendo los comentarios logre percatarme que personas en su infinita estupidez abogaban por salvar al gato, craso error. Dejaban en claro su hipocresía con tales comentarios pues la vida de un animal (sea cual sea) no llega a compensar una pérdida humana.
Pongamos un ejemplo hipotético tomando como base el del TQD:
Una persona y un animal cualquiera (a elección del pensador) penden de una viga de acero suspendida a más de 80 metros sobre el suelo, por un motivo X se puede salvar solo a uno de ellos (ya que al retirar uno de los dos pesos la viga pierde “equilibrio” dando como resultado la pérdida del otro desafortunado).
Bien, las personas que eligen salvar al gato (referidas desde ahora como pro animal) esgrimen principalmente tres argumentos:
1° El ser humano nunca dejo de ser un animal por lo que no es justo decir que uno vale más que el otro.
Esto podría impresionar a una persona sin conocimiento (o uno muy limitado) y a personas cuyo cerebro ha sido lavado con lejía, bueno ahora estamos discutiendo un dilema ético por lo que la biología de poco te sirve en estos casos. Aún así cabe resaltar que ya que estamos en eso hay que hacer saber la diferencia entre un ser sensitivo y un ser sensible: El primero es capaz de responder a estímulos externos y tener una conciencia muy limitada del yo (hablando en casos extremos), en esta categoría entran prácticamente todos los seres vivos, el segundo termino se refiere a los seres vivos que además de hacer lo anterior tienen la capacidad de demostrar emociones y sentimientos (sean estos racionales o no).
Puede que muchos digan que los animales ciertamente pueden demostrar sentimientos pero eso es una falacia (así que por favor háganme el favor de traerme estudios científicos que sean avalados por mi criterio como validos para demostrarme lo contrario).
2° Si la persona es un desconocido y el animal es tu mascota obviamente te decantas por el animal:
Esto es un sí y un no a la vez, como en todo cada persona tiene su propio criterio y opinión sobre esto, pero vamos, podrías estar salvando al hombre que encuentre la cura (definitiva y valida) del SIDA o a un futuro dictador y genocida, no lo sabes, para fines prácticos podemos decir que estas apostando por el futuro de esa persona.
Quizá esto le parezca extremista a algunas personas pero dejémoslo de la siguiente manera:
Aún cuando suene a campaña de Azteca Trece “Los buenos somos más” es mucho más probable que en ese momento estés salvando a un padre de familia, un hermano, un hijo, un esposo a que salves a un homicida, ladrón, degenerado sexual.
Por último el argumento también puede aplicarse a la inversa: Si tienes que decidir entre un familiar (amigo, compañero, pareja) a un animal extraño la mayoría salvarían si titubear a su conocido (de lo contrario te recomiendo que pongas en perspectiva tus prioridades).
Inclusive si es la persona a la que más odias, tu peor enemigo en el mundo mundial dudaras entre asesinarla (el asesinato es la perdida de una vida humana por la acción o inacción de una persona). Inclusive si es tu mascota siempre estará en tu conciencia el hecho de que un humano es de tu especie y eso es peor si tienen una relación.
Nota del escritor: Un buen debatiente sabe que si un argumento puede aplicarse a la inversa es mejor no utilizarlo a menos que encuentres un buen contraargumento, aún así corres el riesgo de perder credibilidad tras rebatir tu propio argumento.
3° El animal agradece, la persona no.
¿Es en serio? ¿De verdad crees eso?
Un león no dudara en comerte por ser vegetariano.
Un perro bravo te morderá aún si le das de comer o le salvas la vida.
De hecho un animal que sufrió una situación estresante (no me digan que el hecho de estar a punto de morir no es estresante) se comporta de manera violenta, digamos que entro en modo de seguridad en donde su prioridad es salvar su vida, por ende es muy probable que tras salvarlo te lleves de menos un par de arañazos y mordiscos.
No se confundan, amo a los animales, tengo una hermosa gatita que trato como una hija y mi abuelo es un amante de los perros, además de tener un rancho en donde criamos borregos y gallinas. Pero el hecho de pasar tanto tiempo con estos animales no cambia el que priorice el asesinar a uno de los perros de mi abuelo si ponen en peligro la vida de una persona, aún si es un desconocido, o que esté dispuesto a sacrificar a mi gatita para salvarle la vida a un hombre, aún si este era mi peor enemigo.
Como dato les diré que a la edad de 6 años me regalaron un conejito blanco que llame “Copo de nieve”, tras criarlo, alimentarlo y mimarlo creció lo suficiente como para ser estofado. Debo decirles que fue de lo más delicioso que he probado y hasta ahora no me ha generado conflicto en haberme comido a mi “mascota”.
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