Estando frente a las puertas del infierno saliendome a recibir el señor oscuro.
Grande era mi sopresa cuando mi acompañante retrocedia ante tal ente.
-No temas-me dijo-no podra hacerte nada, recuerda que eres un non mortem.
A pesar de sus palabras no me atrevia a relajarme ante la precensia del oscuro, pues el repulsivo olor a azufre y lavanda que expedia me llenaba de asco y hastio.
-El iscariote al fin llego a mi-dijo en voz baja, apenas perceptible
-Aleja tus manos de el, aun no muere, no puedes tomarlo- protesto mi guia, sin embargo el tenebroso le ignoro y acercandose a mi me susurro al oido
-Puedo esperar un par de años más, tu alma ya me pertenece, asi que puedo esperar, y dejame decirte, que seras un ejemplar de coleccion.
Y regresando detras de la puerta nos dio la seña de que podiamos avanzar, mi maestro avanzaba tembloroso, aun el temia a lo que habia detras de esa puerta.
No pude hacer más que seguir mi camino junto a mi guia, aun sabiendo que la proxima vez que cruzara esa puerta no volveria a seguir.
Tornix D. Morrison.- Mi divina comedia
No hay comentarios:
Publicar un comentario